Un formulario que pide lo necesario
Título, pasos, qué tendría que haber pasado, captura o clip. Los reportes flojos reciben una puntuación baja y se devuelven para completarlos.
Los reportes de testers, clientes y compañeros llegan a la misma plataforma, con pasos, capturas y prioridad. Siempre sabes qué está abierto, quién trabaja en qué y qué se ha arreglado.
Sin tarjeta. Al terminar la prueba, tus datos siguen ahí.
Email, chat, llamadas, capturas por WhatsApp. La mitad se pierde antes de llegar al developer.
Sin triaje, gana el cliente que más grita, no el bug más grave.
El cliente pregunta, el equipo no lo sabe seguro y nadie ha verificado el arreglo.
Título, pasos, qué tendría que haber pasado, captura o clip. Los reportes flojos reciben una puntuación baja y se devuelven para completarlos.
Alguien del equipo aprueba y elige la prioridad y la categoría, por ejemplo Pagos, Interfaz o API. El bug llega directamente a quien se encarga de esa área.
Defines plazos por prioridad y recibes una alerta cuando un bug crítico lleva demasiado tiempo parado. Los informes se los envías directamente al cliente.
Tras el arreglo, el bug pasa a retest. Solo se cierra cuando alguien confirma, con prueba, que funciona.
Sí. Empiezas solo con lo que necesitas y los módulos que no usas desaparecen del menú. Puedes crecer cuando quieras.
Sí. Les das una cuenta por invitación, con permisos solo para reportar, y ven cómo avanzan sus bugs.
Sí. Tienes exportación completa de los datos y borrado a petición, conforme al GDPR.
Sí. Las notificaciones llegan a un canal de Slack o Microsoft Teams, y cada persona puede vincular su cuenta de Slack para recibirlas también por mensaje privado. El bot de Discord también está incluido.
Creas tu plataforma en dos minutos y la tienes 30 días, con todo tu equipo. Sin tarjeta y sin instalar nada. ¿Necesitas algo concreto? También desarrollamos funciones a medida.